Direis que yo, EL CESAR, ya he pedido. Nada más lejos de la realidad. Un impostor, un innombrable, un infiltrado, usurpó mis funciones y se atrevió a pedir en mi nombre. ¿ acaso yo soy bebedor de vino?. ¿un borracho?
Cualquiera que conozca al CESAR un poquito comprenderá que todo ha sido una grave afrenta a mi autoridad. Tomaré medidas severas contra el osado@ que se atrevió a suplantar mi autoridad.
No os quepa la menor duda. el impostor dormirá en menos de una semana en las mazmorras y será entregado al populacho para que haga con El lo que quiera. Incluso será entregado a los Leones. Pera ya está bien de darle coba a este asunto.
Yo lo que realmente me gustaría es una corona de laurel auténtica. No una de plástico. que ya veis lo que ha durado mi autoridad.
Otra cosa que también me gustaría es una espada más grande y un caballo. Un caballo para ir desde Carcabosa a Ciudad Rodrigo. Mi última conquista en Hispania de embergadura.
Un saludo para todos de vustra DIVINIDAD. CESAR AUGUSTO, EMPERADOR DE ROMA.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario