Por fin he vuelto al trabajo y por lo tanto vuelvo a tener acceso a Internet. El regalo lo recibí la tarde del día en el que cogía las vacaciones; y por unas cosas o por otras hasta ahora no he podido publicar las fotos.
Querido indivisible: eres un sinvergüenza. Le di el paquete a Marta (como se ve en las fotos) para que lo abriera, hasta que vi que habías incluido un preservativo. Al menos si lo vio no preguntó qué era eso. Menos mal, no sé qué le podría haber contestado (ella sabe que los niños salen de las tripa de las mamás, pero no cómo entran).
De todos modos un poco cabrón sí eres. Regalar un condón a un casado con dos hijos pequeños es como darle un cerebro a Aznar: no lo va a usar en mucho, mucho tiempo. Tampoco podré usar muchas veces el chubasquero para la bici, peo seguro que más que la “camisinha”.
Por lo simple de la elaboración del paquete (ni caramelos, ni regalos complementarios chorras (el condón no es un regalo chorra, es para la chorra), deduzco que eres un chico. Qué le vamos a hacer, nosotros somos así para los regalos.
De todos modos podrías ser una chica. En efecto, también me probé el condón. Ya sabes, más que nada por la ilusión del regalo y la verdad, me quedaba bien. Has dado con mi talla, y acertar con las tallas sólo lo hacen las chicas (como soy listo, no recuerdo ni un solo regalo que yo le haya hecho a Loli que fuese ropa ni nada con talla: si le queda grande la estás diciendo que la ves gorda, y si le queda pequeño le entran los siete males por no estar escuálida).
Eso, que muchas gracias…………… y Camilo a cascarla.
Ismael
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